La seguridad de acceso a agua potable en el Perú y el riesgo en tiempos de pandemia.

Foto: Lampadia

Según Naciones Unidas una persona requiere de al menos entre 20 a 50 litros de agua potable -limpia y segura- al día para su abastecimiento, simple higiene y aseo mínimo que una enfermedad como el coronavirus, hoy en día requiere. Asimismo señalan que las comunidades carentes de recursos hídricos, por lo general, son económicamente pobres. Sin acceso a la red pública de agua, tienen que optar por otras formas de abastecimiento, las cuales extienden la brecha de desigualdad. El acceso al agua limpia es un derecho básico de la humanidad, pero en nuestro país es entendido como un paso hacia un mejor estándar de calidad de vida.

La exposición a enfermedades relacionadas con el agua, tiene una conexión muy fuerte con los sistemas de abastecimiento de nuestra ciudad. La realidad de el servicio de agua potable en el Perú no logra abastecer a toda su población y mucho menos asegura un acceso de aguas totalmente descontaminadas. Marcando una brecha de desigualdad por la falta de acceso a un derecho básico de la humanidad.

¿Cómo está el panorama en números de acceso a agua en el Perú?

Si bien el Perú ocupa el octavo lugar en el ranking mundial de países con mayor cantidad de agua de casi 2 billones de metros cúbicos por año, tan solo el 2.2% de esta se encuentra a disponibilidad para la costa en donde reside el 66% de la población.

El acceso al agua en nuestro país se encuentra distribuido de manera desigual en el territorio y no necesariamente se concentra en los lugares donde existe una mayor demanda. Según el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, 3,3 millones de peruanos carecen de acceso a agua potable y 7 millones a los servicios de alcantarillado.

Formas de abastecimiento en las zonas rurales y urbanas

El INEI reconoce que para el Abril del 2020 el 90,8% de la población en el Perú accede a agua proveniente de la red pública ya sea dentro o fuera de la vivienda. Sin embargo si hacemos énfasis en la distinción entre el área urbana y el área rural identificados la estadística es otra. Dentro del área urbana el 88% tiene acceso desde dentro de su vivienda, sin embargo en el área rural solo el 70%. Siendo las regiones de Loreto, Huánuco, Ucayali, Tumbes y Puno con mayor déficit de conexión a la red pública por debajo del 50%.

Se identifica además al 9,2% de la población total del país sin acceso a agua por red pública, identificando otras formas de abastecimiento como de camión-cisterna, de pozo, río, acequia y otros. Y son estas otras opciones las cuales no aseguran la calidad de agua que reciben estos hogares.

Analizando a detalle, en las zonas rurales la forma de abastecimiento más común es mediante rio, acequia o de pozo. Siendo aguas no tratadas en lo absoluto para el consumo humano.

Gráfica por imappin. A cargo de Sebastián García.

El negocio del agua

Por otro lado, dentro de las zonas urbanas, la mayoría de la población consume agua proveniente de camión cisterna. Las personas tienen que esperar y pagar por semana a que el camión llegue a distribuir el agua por un precio hasta 6 veces superior, para guardarla en repositorios y comenzar a dosificarla.

Gráfica por imappin. A cargo de Ofelia Sevilla.

Pero el problema de los camiones cisterna es más grave. Si bien es cierto que existe una línea de camiones cisterna tercerizados por el mismo Sedapal y Ministerio de Vivienda para algunas zonas de la capital, el “servicio” no es realmente gratuito y a pesar de mantenerse en un precio entre 15 y 25 soles el metro cúbico, esta población no cuenta con los recursos para pagar. Y lo peor que si hacemos cuentas, en 1 año corresponde a un gasto de aproximadamente un sueldo mínimo básico que se les está arrebatando.

Ahora, es importante hacer énfasis a la informalidad, que ante la amplia necesidad de estas zonas periurbanas, se suma una red de camiones informales abastecida por pozos clandestinos no identificados los cuales agudizan aún más la exposición a enfermedades.

La falta de regulación y de legislación sobre este servicio ha convertido al agua potable en un recurso que se rige por la oferta y la demanda sin regulaciones ni sanitarias ni tarifarias. Dejando la administración del recurso del agua para el más vivo.

Relación entre formas de abastecimiento y enfermedades

Aquí se deben acotar los riesgos que este tipo de abastecimiento significa. Primero, tan solo en un análisis por el laboratorio SGS, a un camión cisterna en Villa María del Triunfo en enero del 2020, se identificaron bacterias fecales, organismos vivos , plomo y un nivel inadecuado de cloro.

Gráfica por imappin. A cargo de Ofelia Sevilla.

Esto, sumado a que estas aguas son almacenadas en repositorios por largos periodos de tiempo, se encuentran expuestas a organismos y por ende al dengue, chikungunya y Zica, enfermedades con las que el Perú sigue luchando hasta el día de hoy con una alerta del MINSA en Marzo de este año, en plena pandemia del Covid-19. Y sobre todo, que deben usar y administrar este derecho básico de la higiene y salud, de manera racional, limitando el aseo personal, el aseo de sus viviendas, vestuario, así como su consumo.

Desigualdad ante la falta de acceso a un derecho básico

Si bien entre el 2017 y 2020 se ha logrado abastecer a 10% más de la población — según los últimos reportes de INEI- la desigualdad producida por la falta de abastecimiento y servicios básicos sigue afectando la salud de nuestra población y el futuro de nuestra ciudad.

El tiempo dedicado a buscar y almacenar agua representa un costo para la salud, pero analizando la situación más a fondo también afecta la productividad, y en muchos casos, oportunidades educacionales de nuestra población, quienes no tendrían en primer lugar que ir a buscar y pagar más por un servicio básico y derecho humano.

La fuerte y nueva demanda que cada vez más se concentra en la periferia de las zonas urbanas en busca de un mejor servicio, continuarán encontrándose con la misma realidad, manteniéndose en el círculo de la pobreza y falta de oportunidades y abastecimiento, sin una salida ni ayuda por parte de los gestores de ciudad.

Desde imappin cuestionamos ¿Cómo cerrar esta brecha de desigualdad de salud, oportunidades, pero sobre todo, de ciudad?

Escrito por Ofelia Sevilla y Sebastián García. Editado por Estefanie Quispe.

Bibliografía

César Cabezas Sánchez, 2018. Enfermedades infecciosas relacionadas con el agua en el Perú http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46342018000200020

María del Carmen Gastañaga, 2018. Agua, saneamiento y salud http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46342018000200001

Ojo Público, 2020. Lima lucha contra el coronavirus con aguas turbias. https://ojo-publico.com/especiales/lima-lucha-contra-coronavirus-con-agua-turbia/

INEI, 2020. Perú: Formas de Acceso al Agua y Saneamiento Básico. https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/boletin_agua_junio2020.pdf

El agua en cifras https://www.ana.gob.pe/contenido/el-agua-en-cifras

National Geographic, 2022º. Perú: La problemática del acceso al agua potable en asentamientos humanos en la periferia de Lima https://www.nationalgeographicla.com/medio-ambiente/2020/06/problematica-del-acceso-al-agua-potable-lima-peru

Embajada de Estados Unidos en Perú, 2021. Alerta sanitaria: El Ministerio de Salud de Perú advierte del Aumento de Casos de Zika, Dengue y Chikungunya https://pe.usembassy.gov/es/alerta-sanitaria-el-ministerio-de-salud-de-peru-advierte-del-aumento-de-casos-de-zika-dengue-y-chikungunya-25-marzo-2021/

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