¡Bienvenidos a la era de la información aplicada al urbanismo!

Image: Matteo Cuccato — Smart City

Existen 50 billones de dispositivos electrónicos conectados al internet, y durante el 2020, cada persona en el mundo produjo 1.7MB de datos cada segundo, lo que confirma que la velocidad de creación de nuevo conocimiento e información es dramáticamente exponencial y las posibilidades de aplicación y procesamiento de estos datos es infinita.

Es evidente que estamos viviendo en una nueva era tecnológica donde la interacción de los humanos con los dispositivos electrónicos es parte de la vida cotidiana, y de acuerdo con ESRI (Enviromental Systems Research Institute) el crecimiento del volumen de datos generados y circulados es ilimitado, motivo por el cual el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera estos sucesos como una nueva revolución industrial, donde la digitalización es el condicionante evolutivo de la sociedad.

Sin embargo, ¿Somos conscientes de lo que está sucediendo?

Las investigaciones realizadas por la McKinsey Global Institute afirman que menos del 1% de toda la data disponible está siendo empleada, y la mayor parte es usada por sistemas de seguridad automáticos como detectores o alarmas. Afortunadamente, con el tiempo se está logrando un entendimiento del potencial del uso de la data como creador de valor, motivo por el cual más empresas y organizaciones han empezado a almacenar y procesar información de todo tipo.

Ahora bien, este potencial transformador requiere de un análisis e interpretación pertinente así como un clasificación precisa de la grandes cantidades de información recolectada, de lo contrario, un mal manejo de esta información como la “toxic data” podría ser ineficiente e incluso estancar este proceso de digitalización. De acuerdo con Bruce Wong, Manager de General Motors, “La data en su forma bruta es abrumadora y no es la respuesta, sino la información que se puede sacar de ella”.

La data como herramienta primordial en el urbanismo contemporáneo

Podemos empezar a cuestionarnos si el urbanismo tiene cabida en esta nueva ola de digitalizaciones masivas de empresas y distintas entidades, y según Offenhuber & Ratti, si bien el origen del Big Data no tenía como propósito la investigación, se ha vuelto un recurso valioso que aporta en la observación y entendimiento de los procesos e interacciones de la sociedad (prácticamente gratis), motivo por el cual es necesario la implementación y diseño de nuevos métodos para la lectura y análisis de esta información.

Por otro lado, la posibilidad de cuantificar la data cualitativa permite aproximar (al mismo tiempo que validar) a los planificadores urbanos y autoridades sobre temas de percepción de la ciudad y sus componentes por parte de los ciudadanos, logrando un mayor entendimiento de las dinámicas urbanas y por consiguiente una mayor precisión y pertinencia en el alcance de los proyectos.

Adicionalmente, la rapidez con la que se procesan estos datos y la posibilidad de visualizarlos en tiempo real reemplaza al tradicional trabajo de campo, ahorrando horas e incluso días de síntesis y clasificación de la información. Esto permite la posibilidad de monitorear de manera constantemente actualizada los procesos de evolución de los sistemas urbanos, para así poder describir y predecir el crecimiento y dinámicas de la ciudad con el tiempo.

Uso de la data para el entendimiento de la periferia

Según Global Pulse, existen 6 mil millones de teléfonos en el mundo, y el 80% de ellos se encuentran en países en desarrollo, debido a su accesibilidad económica y su flexibilidad en funciones ya no son usados solamente para comunicación, sino para trabajos profesionales, transferencias de dinero , comercio etc., generando información de gran valor diariamente. Esto presenta una ventaja en la lectura de los asentamientos espontáneos, dando la posibilidad de medir y en consecuencia la posibilidad de administrar intervenciones y proyectos de acuerdo con las necesidades de cada sector.

Se debe tomar en cuenta que según el ICES, para contextos emergentes, los principales desafíos a lidiar son con el aumento de tamaño y la creciente complejidad de las aglomeraciones urbanas, y la planificación e implementación de proyectos deba avanzar en una dirección consensuada y validada por diversos actores y habitantes de la ciudad.

Afortunadamente, la conectividad y el auge de las redes sociales permite la participación ciudadana de manera eficiente y genera nuevas formas de activismo social, y de acuerdo con Eric Paulos, el papel de los ciudadanos en la gobernanza de las ciudades ha cambiado de manera considerable, contribuyendo en la gestión a través de nuevas plataformas de diálogo, negociación e institucionalidad, siendo un factor potencial para los proyectos urbanos en los asentamientos espontáneos.

Manejo de la ciencia de la información para el futuro de las ciudades.

La ciencia de datos ha permitido ampliar la interdisciplinariedad del urbanismo, atrayendo la atención de físicos, matemáticos y científicos de la computación interesados en la investigación y resolución de problemas en las ciudades, logrando hacer contribuciones en la gestión de ciudades. En efecto, según Miguel Paredes, investigador en Data Science y estudios Urbanos del MIT “las personas, las instituciones y organizaciones están acostumbradas a tomar decisiones en condiciones de incertidumbre. El proceso mediante se toman estas decisiones varía dependiendo del grado de certeza del resultado.

Por otro lado, la ciencia de datos se presenta como un factor importante en la transparencia y democratización de la información, la cual permite comunicar y reconciliar el enrevesado mundo de los documentos urbanísticos con el ciudadano de a pie, de esta manera se logrará una mejor gobernanza y se fomentará la participación ciudadana en la gestión de las ciudades, integrándola y aportando en la toma de decisiones.

Finalmente, si bien la Big Data está contribuyendo en el entendimiento de los sistemas urbanos, aún hay un campo inexplorado con respecto a las posibilidades de su aporte en el diseño, lo cual se irá innovando en los años siguientes, y será importante a tomar en cuenta hacia un planificación urbana contemporánea, y es que de acuerdo con el BID, “dejar de construir ciudad no resulta factible, pero en esta era de la información debe incluir tecnologías y a la ciudadanía”.

Escrito por Sebastián García.

Fuentes:

The Science of Where — Making sense of digital transformation

Decoding the city — Urbanism in the age of big data

Data Science and Advanced Analytics: An integrated framework for creating value from data — Miguel Paredes

Making Sense of digital transformation -ESRI

Grupo BIT (2019)

Luca AI Powered Decisions

IDB — Big Data Urbana: Una guía estratégica para ciudades

BID — El futuro del Big Data en ciudades emergentes

UN Global Pulse — Big Data for development, opportunities and challenges

BID — De ciudades emergentes a ciudades sostenibles

Utec — Qué tan avanzado está el desarrollo ed Big Data en el Perú

Idealista UX & Tech — Data Science y Urbanismo: Nuevas posibilidades

Somos una startup urban-tech con compromiso social. Analizamos y entendemos la ciudad con el poder de la data. ¡Juntos vemos más allá del mapa! 📍Lima, Perú

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